Intensa y avasalladora es la interpretación de Blanchett en su primera película con Woody Allen. Aquí la actriz australiana da vida a Jasmine, una mujer que tras la caída financiera de su marido- un magnate procesado por fraude que termina colgándose en prisión- regresa a sus orígenes humildes para vivir con su hermana, a la cual ignoró cuando gozaba del éxito de su esposo. Adicta a los antidepresivos y con serios problemas psicológicos, este complejo personaje es el espíritu de la película. Posiblemente Blanchett gane la categoría y sume un nuevo Oscar tras “El aviador”.