El sector energético de Alemania exigió al Gobierno que retire con más rapidez los obstáculos legales que actualmente existen y que han restringido la instalación de infraestructura privada destinada a la recarga de vehículos eléctricos.
Según dijo Kerstin Andreae, la nueva directora general de la federación del ramo, BDEW, la infraestructura de recarga privada será en un futuro muy cercano más que decisiva para el éxito de la electromovilidad.
"Por lo tanto, hacemos un llamamiento al Gobierno para que acepte la propuesta de la Cámara Alta de ajustar la ley sobre el alquiler y la propiedad residencial, en lugar de tomarse hasta finales de 2020 para decidir", comentó Andreae en la antesala de una reunión entre el Gobierno y las principales automotrices.
"Sería conveniente que los políticos crearan las condiciones necesarias para la movilidad eléctrica y luego dejaran el diseño en manos de la industria. La electromovilidad no sería posible sin la industria eléctrica", indicó la ejecutiva.
"Es importante que la industria automotriz proporcione información sobre las cifras y el tipo de registros que se esperan para el futuro. Es un requisito previo y básico para ampliar la infraestructura de recarga en función de la demanda real", continúo Andreae.
Para la representante, es incomprensible que el Gobierno siga manteniendo su objetivo de crear un millón de puntos de recarga pública para 2030. "Según nuestros cálculos, 350.000 puntos de recarga son más que suficientes para los diez millones de coches eléctricos previstos"
La canciller Angela Merkel y otras autoridades se reunirán este lunes con los directivos de las principales automotrices alemanas así como con representantes de sindicatos para abordar cuestiones candentes como la electromovilidad, la conducción autónoma y el futuro de los puestos de trabajo en este ramo clave de la economía alemana.
El experto en tráfico de la asociación ecologista BUND, Jens Hilgenberg, consideró que todos los participantes del encuentro deben tener claro que es necesario romper con la tendencia hacia coches cada vez más grandes, pesados y potentes. Según el experto, los vehículos sostenibles deben ser pequeños, ligeros y limpios.