Durante la Primera Guerra Mundial, André Citroën dirigía una fábrica de obuses, pero una vez acabado el conflicto decidió crear su propia marca de automóviles.
Para ello, viaja a Estados Unidos y estudia la fabricación en cadena de Henry Ford. Copia el sistema y transforma su taller de París y desarrolla su primer modelo denominado tipo A. Este es el primer auto europeo fabricado en serie.
La marca obtiene grandes éxitos de venta con el modelo 2CV, más conocido en Chile como “Citroneta”.
Durante estos últimos años la marca inició un proceso radical de cambio de imagen, el cual viene de la mano con numerosos lanzamientos, la propuesta de una nueva gama que va desde el Citroën C1, al lujoso Citroën C6 y el estreno de un nuevo logo más grande que se muestra en la máscara de sus nuevos modelos.