Foxconn,
el fabricante de productos electrónicos más grande del mundo, lleva un tiempo analizando sus opciones para entrar con fuerza a la industria automotriz y es así que
ha generado alianzas con Geely y Byton para sumarse como un actor de peso en este segmento.
Ahora, la firma electrónica dio un nuevo paso en esta dirección al señalar que está considerando fabricar vehículos eléctricos en su muy esperada planta de Wisconsin que lleva varios años en desarrollo, dijo el presidente de la compañía.
En ese sentido,
la decisión será entre ir a México o Estados Unidos para fabricar vehículos eléctricos, dijo el presidente de Foxconn, Young Liu, en una conferencia de prensa en Taipei, la capital de Taiwán, oportunidad donde señaló que la decisión, que se tomará antes del 1 de julio, dependerá de los negocios, no de la política.
El proyecto de Wisconsin se anunció después de que Foxconn inicialmente firmara un contrato con el estado bajo el entonces gobernador, Scott Walker en 2017 para ganar casi $ 4 mil millones en incentivos fiscales estatales y locales para un campus y planta de fabricación de pantallas de visualización de $ 10 mil millones que emplearía hasta 13,000 personas.
Pero el gobernador republicano perdió una candidatura a la reelección en 2018 ante el demócrata Tony Evers, quien se postuló como crítico del proyecto.
Después de que se firmó el acuerdo
, Foxconn dijo que reduciría el tamaño de la fábrica. En octubre del año pasado, el estado de Wisconsin le indicó a Foxconn que no calificaría para miles de millones de dólares en créditos fiscales estatales a menos que llegara a un nuevo acuerdo para un complejo de fábrica reducido. Las dos partes están negociando ahora un nuevo acuerdo.
"Me hice cargo de la tarea de Wisconsin y necesito que sea viable, así
que necesito encontrar un producto que se adapte a esa ubicación", dijo Liu"Ya sea en Wisconsin o en México, no es política, es un negocio desde mi perspectiva".
"Pero como dije, mi consideración primero sería tener un producto que tenga sentido. Eso es lo número uno", agregó. Complementó que ve los subsidios gubernamentales como una forma de apoyo a corto plazo que "no se sostendría si el producto no tiene sentido".