Hasta el 90% de las estaciones de servicio británicas se quedaron sin combustible este lunes en las principales ciudades del país luego que las “compras de pánico” profundizaron la crisis en la cadena de suministros desencadenada por la escasez de camioneros en el Reino Unido.
La falta de transportistas profesionales se generó posterior al Brexit y el estallido de la pandemia, lo que ha desencadenado un verdadero caos en las cadenas de suministro británicas, desde los alimentos al combustible, aumentando la posibilidad de disrupciones y aumentos de precios en el periodo previo a la Navidad.
Pocos días después de que el primer ministro, Boris Johnson, gastara millones de libras para evitar una escasez de alimentos por el alza en los precios del gas natural, el mayor costo en la producción de fertilizantes, los ministros pidieron a la gente que no hicieran "compras por pánico".
No obstante, las largas colas de autos volvieron a las estaciones de servicio en todo el país el domingo, agotando suministros y obligando a muchas gasolineras a cerrar. Los surtidores en las ciudades británicas estaban cerrados o tenían letreros que indican que el combustible no estaba disponible el lunes, dijeron reporteros de Reuters.
La Asociación de Minoristas de Gasolina (PRA, por sus siglas en inglés), que representa a los minoristas de combustible independientes -el 65 por ciento de las gasolineras de Reino Unido- dijo que sus miembros reportaron que entre un 50 y un 90 por ciento de los surtidores estaban vacíos en algunas zonas.
"Desafortunadamente, estamos viendo compras de pánico en muchas áreas del país", dijo a Reuters Gordon Balmer, director ejecutivo de la PRA, quien trabajó para BP durante 30 años.
"Necesitamos algo de calma. Por favor, no compren por pánico. Si la gente seca la red, se convierte en una profecía autocumplida", añadió el profesional.
Londres está evaluando convocar al ejército para garantizar que los suministros de combustible lleguen a los consumidores, según The Times y Financial Times. El secretario de Medio Ambiente, George Eustice, dijo que no hay escasez de combustible e instó a la gente a abstenerse de las "compras por pánico".
No obstante, transportistas, estaciones de servicio y minoristas advierten que no hay soluciones rápidas, ya que el déficit de camioneros -que se estima en unos 100.000- es muy grave. Además, el transporte de combustible requiere capacitación y licencias adicionales.