Los primos Grimalt no quedaron conformes.
AP
TORONTO.- Chile ya había ganado el primer set por 21-18 y en el segundo contó con dos pelotas de partido. Sin embargo, los primos Marco y Esteban Grimalt no los pudieron capitalizar y terminaron cayendo en tres mangas ante Cuba.
Desazón en los linarenses que no quedaron conformes, pese a que se convirtieron en la primera dupla en la historia en clasificar a una semifinal del voleibol playa panamericano.
"Tuvimos un buen nivel de juego, pero el balance es negativo porque veníamos por una medalla que la tuvimos cerca y se nos escapó", fue el sincero mensaje de Esteban.
Refiriéndose específicamente a las dos pelotas que tuvieron para ganar el cotejo, el menor de los Grimalt apuntó que "esos puntos no se pueden perder, son los que marcan la diferencia y se nos fueron. Uno de ellos fue una rotación buena de ellos, nada que hacer. El punto que nos marcó fue que tuvimos una defensa y no pudimos contraatacar y cerrar el partido. Eso marcó y les dio ánimo a ellos y nos echó abajo a nosotros".
Por su parte, Marco agregó que "son momentos que nos pasan, no nos tocó definir a nosotros. Fue una cuota de suerte, segundos que uno piensa mucho".
Sin embargo, valoró que "estamos dentro de los cuatro mejores de América, conformes por el resultado del nivel. Terminamos esto y buscamos conseguir un cupo olímpico".
Y finalmente analizó que "fue una gran experiencia, sin duda la vamos a recordar por el resto de nuestros días. Hemos tenido un crecimiento muy grande en estos cuatro años y lo demostramos acá alcanzando un gran nivel de juego".