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Eran unos hinchas más: Cómo vivieron Emmanuel Macron y Kolinda Grabar-Kitarovic la final del Mundial

El Presidente de Francia y la Mandataria de Croacia no pasaron desapercibidos durante el partido decisivo de la cita planetaria.

15 de Julio de 2018 | 15:00 | Redactado por Matías Harz, Emol
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La eufórica celebración de Macron, con la Presidenta de Croacia lamentándose a la izquierda de la imagen.

AP
SANTIAGO.- Los 22 futbolistas que entraron al Olímpico Luzhnikí de Moscú para disputar la final del Mundial de Rusia 2018 no fueron los únicos protagonistas del electrizante encuentro entre Francia y Croacia.

Durante el duelo decisivo, en el que el elenco galo derrotó por 4-2 a los balcánicos, los presidentes de ambos países no pasaron desapercibidos en las tribunas del estadio.

Pero no solo no pasaron inadvertidos, sino que Emmanuel Macron, Mandatario francés, y Kolinda Grabar-Kitarovic, jefa de Estado croata, montaron un espectáculo propio: Celebraron como hinchas común y corrientes, estrecharon sus manos en innumerables ocasiones y hasta bajaron después del partido para felicitar a sus jugadores.

Y todo esto lo lograron capturar fotógrafos presentes en el recinto ruso:

En esta primera imagen, se ve a ambos en la previa de la final, con un aspecto mucho más recatado de lo que mostrarían más adelante y saludando al público asistente.


Ya comenzado el enfrentamiento y con el gol de Francia que abrió el marcador a los 18 minutos (autogol de Mario Mandzukic), empezó el desenfreno de Macron.

Saltó, gesticuló y alzó sus manos como un fanático más en el primer tanto, mientras que la Presidenta croata miraba el campo de juego con un rostro de desconsuelo.

A pesar de que la autoridad, quien es la primera mujer en asumir el cargo en la historia de Croacia, estaba evidentemente afectada por el 1-0, se acercó a Macron para felicitarlo y estrecharle la mano.


Sin embargo, 10 minutos más tarde, Grabar-Kitarovic explotó de alegría después de que su compatriota Ivan Perisic convirtiera el empate transitorio con un verdadero golazo de zurda.

Esta celebración no es casualidad, ya que la autoridad croata se declaró fanática de su selección e incluso ella, de su propio bolsillo, costeó los pasajes, entradas y gastos asociados a su estadía en Rusia.

"Cuando animo al equipo, me gusta hacerlo de una manera que a veces puede ser un poco inapropiada en la zona vip", señaló en Marca hace unos días.


Pero la alegría de Grabar-Kitarovic no duró mucho, ya que a los 38', el delantero Antoine Griezmann desequilibró el marcador con un penal, lo que desató nuevamente la algarabía de Macron.


Y tras el 2-1, siguió la misma tónica: Macron celebrando eufóricamente el 3-1 y 4-1, con una Grabar-Kitarovic resignada de fondo, sentada junto a Vladimir Putin y el timonel de la FIFA, Gianni Infantino.


Con el pitazo final y la locura francesa desatada en el campo de juego, ambos presidentes bajaron al césped ruso para estar presentes en la entrega de la copa y para felicitar a los jugadores de sus respectivos países.



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