A mediados de mayo —relató el subsecretario de Redes Asistenciales, Alberto Dougnac, en el balance de este jueves— hubo un aumento generalizado del ingreso de pacientes críticos por covid-19 a las unidades de cuidados intensivos. "Este aumento la verdad es que correspondió a todas las edades: todas las edades tuvieron un incremento de las admisiones a UCI", dijo.
La tendencia se empezó a romper a principios de junio, cuando "los grupos más jóvenes empezaron a vacunarse" y empezó a haber un "descenso progresivo". En estos grupos, dijo, fue "más rápido" que en los de mayor edad, aunque ellos también presentaron una caída. Este fue el contexto que describió el subsecretario para contestar una pregunta que esta semana ha circulado con frecuencia: ¿Por qué los adultos mayores nuevamente van en ascenso en los ingresos a UCI?
"En condiciones normales, los pacientes de más de 70 y 60 años también representan grupos de mayor riesgo, por tanto, en el largo plazo y una vez que toda la población esté vacunada, los grupos de mayor edad —y particularmente los de más de 70 años— van a ser un porcentaje muchísimo más alto que los grupos más jóvenes", señaló Dougnac.
Actualmente los mayores de 70 años representan el 17% del total de hospitalizados en UCI, una cifra mayor a la alcanzada en marzo y abril, cuando comenzaba la campaña de vacunación y los adultos mayores iban obteniendo su inmunidad en un universo donde toda la población más joven se encontraba sin defensas ante el virus.
"Hay que recordar que en noviembre el gran grupo que teníamos como objetivo de vacunación era justamente los mayores de 70, porque representaban más del 33% o 35% de los pacientes que eran admitidos a UCI. Hoy día ese grupo solo representa el 17% y, por tanto, va a ir aumentando en la medida en que aumente la vacunación", dijo.
A pesar de que el Gobierno evalúa aplicar una tercera dosis para reforzar la inmunidad en aquellos grupos vacunados primero, que son precisamente los adultos mayores, Dougnac explicó no se puede inferir que el efecto protector haya terminado para ningún grupo. "Se sabe, efectivamente, que cuando uno está un poco mayor las defensas van disminuyendo, pero con la evidencia que tenemos en este minuto, en función de las admisiones a UCI, no podemos sacar esa conclusión", reforzó.
Para ponerlo en otros términos, un efecto que se espera de la vacunación es que la población en UCI disminuya en números absolutos: que la circulación viral baje, que se reduzca el número de contagios y, por ende, los casos graves. Dentro de un número menor de internados en UCI, sería esperable que hubiera una mayor proporción de adultos mayores, porque el virus los afecta de peor manera.
Lo que se espera es que efectivamente el número de afectados se reduzca significativamente en términos absolutos gracias al efecto de la vacuna, pero no que se modifique la distribución proporcional de los grupos etarios dentro de ese universo de personas vacunadas.