Hace cuatro días, la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota ordenó a la PDI investigar la muerte de un menor de un año y ocho meses que cayó a un pozo de regadío del valle de Azapa. Se trata del cuarto caso en lo que va del año, situación que tiene en alerta a las autoridades. "Hay que parar (estos hechos) y para eso se debe estudiar decretar emergencia en los valles", dijo el alcalde de Arica, Gerardo Espíndola. Se deben "destinar recursos para la realización de un plan que mitigue los riesgos y asegura la vida de niños que viven en los valles de nuestra comuna", agregó.