Este lunes la Cámara de Diputados escogió al demócrata cristiano Ricardo Cifuentes como presidente de la Corporación y a Carmen Hertz (PC) y Daniela Cicardini (PS) como primera y segunda vicepresidenta respectivamente.
La disputa entre la DC y el PC finalmente se resolvió y los parlamentarios de la falange firmaron un nuevo compromiso donde se comprometen a apoyar la presidencia del Partido Comunista - con el candidato que ellos definan - para el próximo periodo, es decir de marzo a octubre del 2024.
"El compromiso no se sujetará a condición alguna y, en consecuencia, se garantiza su cumplimiento con prescindencia de cualquier otra consideración y circunstancia", establece el documento firmado por los diputados DC Alberto Undurraga, Eric Aedo, Héctor Barría, Felipe Camaño y Ricardo Cifuentes.
Tras la elección, el presidente electo se dirigió a sus colegas y enumeró las prioridades para su gestión: "tenemos una primera agenda de las reformas tributaria y previsional, es el compromiso de transformaciones estructurales, postergadas por años y por la que seremos juzgados. En segundo lugar, tenemos la agenda de seguridad ciudadana que se encuentra en implementación, pero que debe completarse en todas sus facetas".
"En tercer lugar, tenemos una agenda del crecimiento económico y de un pacto fiscal, que nos permita tener un mejor y más eficiente Estado, más fuerte en regiones y comunas. En cuarto lugar, tenemos la agenda de la transparencia y de la probidad para asegurar que los recursos de todos los chilenos les llegan efectivamente a todos los chilenos. En quinto lugar, tenemos la obligación de fortalecer la Cámara de Diputadas y Diputados, modernizarla, acercarla a los ciudadanos y agilizar sus procesos", continuó.
En esa línea dijo que "estoy convencido de que se trata de una mesa de cinco patas, que no se sostiene bien si una de ellas falla. Por eso el pragmatismo no basta".
En el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, el hecho de que un demócrata cristiano y una comunista lideren la Cámara es bien valorado entre las voces oficialistas.
"Tanto el poder Legislativo, Ejecutivo y Judicial tenemos obligación de hacer memoria, dar a conocer la verdad colectiva y entregar garantías de no repetición", dijo tras la elección la nueva vicepresidenta Carmen Hertz.
A su juicio, es “una mesa de integración bastante transversal y eso significa que damos una señal de unidad”.
Por su parte, la diputada Daniela Cicardini (PS) apuntó a dar "
garantías de ecuanimidad para todos los se sectores políticos" y trabajar de manera "estrecha con el Ejecutivo para poder avanzar en los cambios que requiere la ciudadanía".
"Hoy queda en evidencia la palabra empañada, un cumplimiento a un acuerdo administrativo y espero que esto tenga otra señal, que es tener un piso de diálogo, una primera señal de una mayoría importante dentro del Congreso para poder avanzar en una agenda de Gobierno que nos permita darle respuesta a los chilenos", agregó.