Un grupo de 11 personas, entre hombres y mujeres, realizaron la tarde de ayer martes un turbazo para robar en una farmacia de La Cisterna, en la Región Metropolitana.
De acuerdo a lo que ve en las cámaras de seguridad, el grupo llegó con bolsos y mochilas, los que empezaron a llenar de artículos, ante la indefensión de los trabajadores.
Incluso se aprecia que los guardias del recinto nada pudieron hacer para evitar el masivo atraco.
En el local habían guardias de la empresa Brinks que justo estaba realizando trabajos en un cajero automático, los que desenfundaron sus armas para intentar impedir el robo.
Los trabajadores de la farmacia denuncian que su empleador "les ha obligado a realizar funciones de guardias, con graves consecuencias para algunos que han sido amenazados de muerte incluso por estas bandas que son conocidas , por todo el comercio del sector. Ellos actúan con total impunidad, ni siquiera se esconden porque no tienen resistencia".