Mapa | Tras megacorte entre Arica y Los Lagos: ¿Qué tan propenso es Chile de tener otra emergencia eléctrica?
El corte de luz que afectó a 14 regiones dejó en evidencia, según expertos, la fragilidad del sistema eléctrico en el país y la poca capacidad de respuesta ante desastres.
El masivo corte de energía que se vivió ayer entre las regiones de Arica y Los Lagos dio cuenta de la importancia de la electricidad para la cotidianeidad del país.
Ante el corte de luz a las 15:15 horas del martes, Chile se paralizó. Dejaron de funcionar servicios de transporte, redes móviles, e incluso semáforos en las calles, desatando el caos en 14 regiones del país.
Según cifras del Ministerio de Energía, fueron 8.005.298 los clientes que sufrieron suspensión del servicio eléctrico tras la falla que se produjo en una línea de transmisión eléctrica Nueva Maitencillo-Nueva Pan de Azúcar 2x500kV, ubicada entre Vallenar y Coquimbo.
Esta mañana el ministro de Energía, Diego Pardow, señaló que "efectivamente la falla de ayer no debería haber ocurrido de acuerdo con el sistema de monitoreo permanente que tiene y, a su vez, la extensión de la falla debería haber sido significativamente menor".
Comparando con el último apagón masivo en Chile, en el año 2010, el ministro afirmó que esa vez "la recuperación del suministro comenzó dentro de la primera hora y se extendió por cerca de tres horas (...) en este caso estamos hablando de un evento cuya recuperación tomó mucho más tiempo. Recién empezó a la hora número cuatro y llevamos cerca de 18 horas y contando para la recuperación completa del suministro".
"Han pasado 15 años desde esa falla y, por lo tanto, la tecnología ha mejorado. Esos tiempos deberían haber disminuido y no aumentado. En ese sentido, la investigación que se va a hacer a partir de este momento tiene que determinar las responsabilidades y establecerse las sanciones que correspondan", mencionó Pardow.
En esa línea, Humberto Verdejo, académico del Departamento de Ingeniería Civil Eléctrica de la Universidad de Santiago, señaló que "la falla del día de ayer fue sistemática y de gran envergadura. Los protocolos que implementa el Coordinador Eléctrico apuntan a evitar que estas situaciones ocurran, por lo tanto, la situación de ayer no debiese volver a ocurrir".
Para asegurar esto, "el Coordinador realizará una auditoría para informar luego a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) las posibles sanciones y mejoras a implementar".
Además, el académico enfatizó en que hay que tener en cuenta que "las consecuencias de un apagón total afectan la vida de las personas y todo el sector productivo nacional. En este sentido, la ley eléctrica contempla compensaciones por cliente, las cuales deberán ser aplicadas en la medida que la SEC lo determine una vez que se realice el proceso de investigación respectivo".
El problema del sistema
En tanto, el director del Diplomado de Gestión del Riesgo de Desastres de la Universidad Finis Terrae, Bernardo Castro, explicó que "estamos en presencia de una situación compleja. Este 'black out', este apagón de esta gran magnitud, es una situación compleja y grave".
Para el experto, el principal problema radica en "el sistema interconectado, porque Chile tiene un solo sistema que permite hacer el proceso de distribución a lo largo de todo el territorio nacional. Entonces, el problema se genera justamente por el efecto dominó en cadena. O sea, se desestabiliza el sistema y no hubo ningún procedimiento, ningún protocolo que impidiera que esta cadena para que en algún momento determinado, se pudiese evitar el impacto que generó".
El experto en gestión de desastres enfatizó en que "la energía es fundamental para el proceso de desarrollo del país. Y se entiende entonces que en la medida que crece la población, crece la infraestructura y crece la demanda de energía. No podemos estar dependiendo solamente de un solo sistema y que ese sistema sea tan frágil que producto de una falla genere un impacto en esta naturaleza".
"Frágil" gestión de desastres
Castro cuestionó la capacidad del país para responder a emergencias y aseguró que esta es frágil: "Hoy día estamos en presencia de un evento que en materia de gestión de riesgos de desastres es de carácter disruptivo. O sea, que genera alteración en la vida normal de la comunidad y de las personas (...) esto demuestra una vez más el nivel de vulnerabilidad y de fragilidad que tenemos en relación con la reducción de riesgos de desastres en Chile".
Para el experto de la Finis Terrae, "nos encontramos nuevamente ante una situación haciendo un proceso de gestión reactiva porque no estaban ni los protocolos ni se habían hecho las evaluaciones pertinentes para que en el supuesto de que se presentase una situación de esta naturaleza, existiesen los protocolos preestablecidos para poder mitigar el impacto que esto podría generar".
"Yo creo que esto nos va a dejar ocupados durante bastante tiempo para poder determinar si nuestro sistema está realmente capacitado para poder resistir algún evento de otra naturaleza que pueda afectar a esta magnitud a toda la población", agregó Castro.
Además, el académico de la Finis Terrae mencionó que "aquí vamos a tener que sacar muchas lecciones y esperar que no se vuelva a repetir, porque el impacto que ha generado es altísimo. Pienso solamente en el impacto que tiene en salud, en el transporte, en las comunicaciones, en los usuarios, en las personas, en los electrodependientes que tienen que haber sufrido este impacto".
Finalmente, enfatizó en que "cuando hay una apagón de esa magnitud, un blackout de esta naturaleza, es de alto impacto. Es una verdadera catástrofe desde el punto de vista de la persona. Así que tenemos un sistema que demuestra que tiene una fragilidad que va a tener que someterse a una revisión".
Infografía: Cristián Fiol, El Mercurio | Diseño y adaptación web: Johanna Mellado, Emol | Fuente: Ministerio de Energía