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¿Taxis voladores una realidad para 2023? Estos son los cinco desafíos que se deben superar

En sólo cinco años, las compañías esperan tener las primeras flotas de estos vehículos circulando por los aires, sin embargo, primero se deben superar algunas situaciones fundamentales.

09 de Mayo de 2018 | 12:50 | Por Camila Díaz S., enviada especial a Los Ángeles
LOS ÁNGELES.- La idea de subirse a un automóvil capaz de despegar sin problemas y navegar por el cielo desde un punto a otro dentro de una ciudad es algo que hasta ahora sólo hemos visto en películas de ciencia ficción y en “Los Supersónicos”. Precisamente con esta imagen el jefe de producto de Uber, Jeff Holden, comenzó el evento en que la compañía presentó su plan de cinco años para implementar esta tecnología en la plataforma.

Si bien la imágenes muestran un servicio de gran nivel, aún queda determinar si el mundo está preparado para la llegada de los denominados “taxi voladores”. “Actualmente el sistema de tráfico aéreo no está diseñando para el nivel de tráfico de vehículos del que estamos hablando, es por esto que comenzamos a pensar en esto ahora”, explica Holden.

Ciertamente Uber no es la única compañía que piensa en este desafío para el futuro: EHang, la firma de origen chino, implementó un sistema de prueba con aeronaves en Dubai para transportar pasajeros el año pasado. Claro que la ubicación de esto entrega algunas pistas de los problemas que se deben enfrentar en los próximos años.

Reducir los costos

El principal problema que presenta esta tecnología es su elevado costo. De acuerdo a los ejecutivos de Uber, uno de los puntos que se debe lograr para que sea un servicio rentable, y que actualmente se aplica a sus vehículos terrestres, es que el costo por kilómetro debe ser inferior a lo que le significa a una persona manejar su propio automóvil.

US$ 9,17costaría el km en el cielo
De acuerdo a los cálculos presentados durante el Uber Elevate Summer realizado esta semana en Estados Unidos, Eric Allison, director de los programas de aviación de la firma, al momento del lanzamiento de UberAIR en 2023, los viajes deberían tener un costo referencial de US$ 5,73 por milla (US$ 9,17 por kilómetro), valor que supera ampliamente los actuales US$ 0,60 por milla que le cuesta a un usuario andar en su vehículo.

En estas proyecciones, la compañía trabaja sobre la base de un plan con tres etapas, que permitirá reducir este costo a US$ 1,84 la milla en el mediano plazo, para llegar a sólo US$ 0,44 cada milla (US$ 0,71 por kilómetro) en el largo plazo. Claro que, aún no hay fecha para esto.

Una red interconectada

Actualmente los vehículos que funcionan con las diversas aplicaciones en todo el mundo se rigen por las mismas normas de conducción que el resto de las personas, sin embargo, cuando las cosas se llevan al aire, es un poco más complicado.

El administrador temporal de la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, Dan Elwell, aseguró que la regulación necesaria para esta tecnología tiene que estar lista dentro de cinco años, detallando que el enfoque estará puesto en tres puntos: Seguridad, innovación e infraestructura.

Algo que no queremos es segregar los espacios aéreos”, aseguró a ser consultado por la convivencia con otras aeronaves de mayor potencia, como los aviones. "Creo que eso se aleja de solucionar la situación", puntualiza Elwell.

En este escenario es que entre la NASA, con un programa desarrollado con algoritmos e inteligencia artificial que, de resultar, permitiría monitorear y establecer rutas seguras para lograr los recorridos.

En la oportunidad, Elwell también abordó otro problema: “Cuando pones personas en los vehículos autónomos todo es más complejo”, explica Elwell al entrar en la etapa posterior de este proyecto.

Vehículos autónomos en el aire

Si bien la tecnología aún no está completamente desarrollada para los vehículos tradicionales, las firmas que crearán estos vehículos voladores ya están hablando de etapas de desarrollo posterior que permitan prescindir de una persona detrás del volante o, en este caso, de los controles de aviación.

"No podemos confiar únicamente en seres humanos"

STAN SWAINTEK
Tanto en los sistemas como en el vehículo, Uber espera contar con la ayuda de sistemas computacionales que sean capaces de administrar la cantidad de información que una flota de dos mil vehículos aéreos puede general.

“Para lograr esto, no podemos confiar únicamente en seres humanos”, fueron las palabras de Stan Swaintek, director de operaciones de aviación de la firma con base en Pittsburgh.

En simulaciones ofrecidas durante la jornada, se pudo apreciar un vehículo que cuenta con un espacio para el conductor, o piloto, pero que posteriormente puede ser utilizado con otros fines, como pasajeros o carga.

“Creemos que la única forma en que puedas poner a cuatro pasajeros, es esencial que ninguno de esos asientos esté ocupado por algún piloto o conductor”, comentó John Langford presidente y CEO de Aurora Flight Science.

Fabricar los taxis voladores

Si en algo fue enfático Uber durante la conferencia es que ellos no se harán cargo de la construcción de los vehículos. A pesar de estar trabajando en el desarrollo de uno de los modelos junto a la NASA, la empresa no creará ni fabricará ninguno de estos modelos que podrían ser utilizados en las pruebas programadas dentro de dos años.

En este juego, entran otras tres compañías: Embrear, y su modelo X; Pipistres, con su nave que recuerda las mejores películas de ciencia ficción; y Karem Aircraft, quien fue anunciada como uno de los colaboradores recién en este seminario.

Junto al modelo de la agencia espacial de Estados Unidos, estas naves deberán cumplir con los objetivos propuestos por Uber, como restringirse únicamente a energía eléctrica y asegurar la seguridad de todos sus pasajeros.

Otro de los problemas que viene con esto es la adquisición de los vehículos, ya que a diferencia de comprar un automóvil tradicional, estas pequeñas aeronaves para cuatro pasajero, se espera que tengan un valor más elevado. Esto podría significar un problema, ya que Uber sólo operará como lo hace en la actualidad: Una plataforma para unir al chofer y el usuario, por lo que alguien deberá comprar uno de estos vehículos para luego inscribirlo en los sistemas de la compañía.

Quien se refirió a este problema fue el director de investigación y desarrollo de Pipistrel, Tine Tomazic, quien aseguró que “tenemos que disminuir los costos [de fabricación]”. Añadiendo que sólo en 2017 se crearon 73.456.361 de automóviles terrestres, mientras que se sólo se crearon 926 helicópteros y 2.341 TurboProps o jets de negocios.

Potenciar la infraestructura

Para lograr el embarque y transporte de personas en vehículos voladores, las empresas también deberán idear estaciones en que estos puedan aterrizar, lo que ya entrega un nuevo punto de complejidad a este sistema de transporte.

En medio de este seminario, Uber presentó tres propuestas gráficas de cómo lucirían los edificios para albergar a estas aeronaves, sin embargo, aseguraron que un punto sustancial para lograr el éxito del programa es utilizar las infraestructuras ya existentes en las ciudades.

Las urbes y metrópolis suelen tener decenas de edificios con helipuertos en su zona superior, sin embargo, estas construcciones no son utilizadas comúnmente, ya que el paso de helicópteros por las ciudades no siempre está permitido. Algo que podría cambiar con los nuevos vehículos voladores que diversas compañías están desarrollando.

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