Tras mi experiencia en la cocina y los recorridos a lo largo y angosto de mi querido Chile, he podido darme cuenta de lo poco y nada que se sabe de la gastronomía de nuestro país, de sus productos, sabores, aromas, colores y sensaciones.
Por esto, para quienes estamos en el mundo gastronómico, lo importante es rescatar estas recetas de antaño, para así no perder la identidad de nuestro pueblo, nuestras raíces y nuestro patrimonio. Es crucial que estas preparaciones tengan mayor difusión y estén nuestras mesas a diario.
De esta forma, creamos un legado muy importante para las nuevas generaciones, quienes tendrán un real matiz de nuestra tierra y nuestros ancestros, que es nuestra cultura.
Ser parte de Chile, un país de contrastes y sabores, tiene que ir más allá de las fiestas patrias, fecha en que nos abanderamos; más allá del 18 de septiembre; más allá de nuestras raíces; más allá de lo cotidiano; más allá de nuestra cultura. Se trata de rescatar nuestra gastronomía.
Hoy, poco a poco y con mucho carácter y perseverancia, pocos chefs y cocineros están rescatando estas recetas, platos y productos del campo, montaña y mar, para desarrollar y rescatar sabores de nuestros ancestros y llevarlos a nuestras mesas en estos tiempos, pudiendo redescubrir nuestros sabores.
¡Viva Chile mierda!
Cristián Correa Murillo
Chef dueño de Caleta Lastarria