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Desde trabajos pesados a emprendedores: Adultos mayores que se resisten a dejar de trabajar

Pese a lo duro que puede ser para algunos trabajar pasado los 70 años, las personas que lo hacen valoran la opción de generar ingresos y mantenerse activos. La cifra va en aumento.

16 de Agosto de 2014 | 14:04 | Emol

SANTIAGO.- Juan Agüero (73 años) ha trabajado toda su vida en la calle. Ha sido rondín, inspector de carga en un matadero, guardia y desde 1993 es aseador de la Vega Central.

Hoy que ya tiene experiencia como jubilado, dice que le duele ver cómo tratan a los "viejitos" que trabajan en Santiago: "Uno con la edad se pone leso, para qué estamos con cosas. Pero eso no es excusa para que se aprovechen".

"Me tocó ver algo que me hizo sentir tanta rabia, tanta impotencia", recuerda mientras deja de barrer las sobras de lechugas acumuladas en las bodegas del céntrico local comercial. "Vi cómo una abuelita se puso a contar una plata en la calle y un cabro pasa por el lado y se la quita. La pobre apenas caminaba persiguiéndolo. Menos mal que había un taxista y atropelló al desgraciado. Se bajó y le empezó a pegar. No sé a cuantas viejitas le había hecho lo mismo. Se lo merecía. Se lo llevaron preso y le devolvieron la plata a la mamita. Qué triste pasar por eso".

La historia laboral de este aseador tiene varias similitudes con las de muchos adultos mayores que deciden continuar trabajando años después de jubilar. Dos son las razones que los motivan: complementar sus pensiones y seguir activos.

"Yo podría vivir al 3 y al 4 con mi pensión de 120 mil pesos. Me las arreglaría, aunque la pasaría más o menos. Pero si no trabajo se me atrofian los músculos, no podría levantar una escoba y ahí sí que la salud se me iría a la cresta", dice Agüero.

Fuerza laboral en aumento

De acuerdo con el Ministerio del Trabajo, cerca del 20% de los adultos mayores en Chile (sobre 60 años) se encuentra trabajando, un porcentaje que ha ido creciendo levemente en las últimas décadas, aunque se espera que tome fuerza en el futuro, llegando a alrededor del 27% en 2025 y a un 38% en 2050. Por ello, cada cierto tiempo el debate sobre trabajar tras la jubilación se reactiva, sobre todo respecto del tipo de labor que desempeñan esas personas.

Ocurrió con la muerte del barrendero Mario Cortés (80 años), a cargo de asear en las madrugadas las áreas verdes frente a La Moneda. Se levantaba a las 4 de la mañana de su casa en El Bosque, para iniciar su jornada laboral a las 7:00. Eso precisamente iba a hacer el 14 de agosto. Pero antes de comenzar a barrer, se sentó en una banca de Teatinos con Agustinas donde repentinamente falleció en medio del frío, a tres días de su cumpleaños.

Sin embargo, no hubo nada irregular en su muerte, ya que la legislación laboral no contempla especificaciones sobre el tipo de trabajo que deben desempeñar los llamados seniors.

Rayen Inglés, directora del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), explica que "no es posible establecer si los trabajos u oficios que ellos desempeñan implican esfuerzo físico, ya que los datos que tenemos agrupan sus empleos según categoría ocupacional y no considerando el despliegue físico de cada labor". La autoridad agregó que sólo estan atentos a que las condiciones de seguridad sean adecuadas, ya que una gran mayoría necesita complementar sus pensiones.

Por eso, hay que prepararse para esta etapa, afirma Jaime Pérez (70 años), que hoy tiene la posibilidad de trabajar sólo cuando requieren de sus servicios como conductor de su propio camión.

"Trabajo dos veces a la semana transportando pallets para una papelera, cubriendo la ruta entre Ochagavía y Buín. Obviamente sirve para mejorar los ingresos y distraerme", explica.

Agrega que pese a su edad no se siente discriminado, "porque me llaman sin problemas cuando me necesitan. Otros tienen más problemas económicos, porque han contraído deudas y las jubilaciones no son buenas. Otros ni siquiera han jubilado porque saben que vienen bajas las pensiones. Necesitan trabajar todos los días".

Pese a no tener profesión, Pérez desde joven trabajó y ahorró y llegado el momento, en vez de ampliarse en el rubro del transporte de carga invirtió en el área inmobiliaria. "Hay que prepararse para la vejez, muchas personas viven el presente. Si pueden, hay que ahorrar o invertir en otro negocio para ir juntando paralelamente al trabajo. El Estado no da muchas posibilidades y no puedes esperar que todo te lo den. Hay que rebuscárselas".

Es lo que hizo Elcira Méndez, contadora de 70 años, que ya no puede ejercer su profesión normalmente por un problema a la vista. "Veo con un ojo y solo tengo tres clientes, que no me quieren dejar".

Pensando en cómo aumentar sus ingresos, no lo dudó cuando una amiga le propuso hacerse cargo de un puesto de sándwiches y queques cerca de la estación Irarrázaval del Metro. "Me levanto a las 5 de la mañana a recibir el pan, y lo demás lo dejó listo en la noche, todo cocinado. Me gusta, es entretenido y me sirve para pagar la tarjeta Bip, mi celular y uno que otro remedio. Me acomoda mucho para los gastos diarios, porque tengo la pensión mínima", dice.

"El frío no me complica. Me abrigo bien, sólo cuando llueve no trabajo. También me gusta la compañía. Tengo clientes que me acompañan en la mañana, me he hecho de algunas amigas. Es entretenido. Si no trabajara me quedaría acostada hasta las 12 o 1 de la tarde. Es bueno para la salud".

Lo mismo opina Anselmo Aros, de 77 años, quien al dejar de trabajar como auxiliar de colegio, se arriesgó a desempeñarse como ayudante de un contratista civil. Hoy se encuentran terminado la ampliación de una casa.

"Puedo levantar un saco de cemento desde el suelo sin problemas. No me complica el trabajo. Yo fui muy pobre, dormí en la calle. Jubilé con poca plata. Pero siempre me las arreglé. Tengo un buen jefe y no se deja de aprender. Extraño mi pareja, con la que viví 47 años, pero aún tengo dos hijas que las crié de guagüita. Y con lo que gano, mejoro mi pensión de 70 mil pesos. No me complica tomar metro lleno ni moverme, sólo me duelen los pies a veces. Ojalá mejorarán las pensiones, pero eso nunca se sabe. Yo sólo sé que seguiré trabajando hasta que pueda".

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