El tenis chileno vuelve a celebrar en un major.
EFE
SANTIAGO.- No sólo terminó con una deuda personal
Nicolás Jarry (66° de la ATP) tras derrotar a Filip Krajinovic (30°) por la primera ronda de Wimbledon.
El "Príncipe" también acabó con una extensa sequía para Chile.
Con su victoria a cuatro sets sobre el serbio,
el nacional dejó atrás siete largos años sin triunfos chilenos en un Grand Slam. La última vez que un tenista criollo celebró en un major, fue cuando
Fernando González ganó en la segunda ronda del mismo Abierto de Londres, en 2011.
"Ganar aquí significa un poco más porque es el torneo que más me gusta. Vine un par de veces con mi abuelo cuando tenía 10 y 11 años, en 2005 y 2006", manifestó el criollo tras el compromiso, en el que se impuso por 6-4, 3-6, 7-6(5) y 6-4.
Aunque Jarry tiene la gran chance para seguir avanzando en el certamen británico. En la siguiente etapa, el chileno se medirá ante el estadounidense Mackenzie MdDonald, número 103 de la ATP y quien viene de eliminar al lituano Ricardas Berankis (96°) .
Es decir, en el papel y por ranking, el chileno debería ser superior. La posibilidad de escribir su propia historia, al igual como lo hizo su abuelo Jaime Fillol en el pasado, está a la vuelta de la esquina para el "Príncipe".
Jarry es el único nacional que sigue con vida en los individuales de Wimbledon ya que Christian Garín, 167° de la ATP, resultó eliminado en su debut en el cuadro principal a manos del francés Adrian Mannarino (26°).