El grupo de expertos convocado por la Asociación de AFP avanza en torno a tres propuestas para mejorar la modalidad de pensión de retiro programado:
pensión básica universal (PBU) para la cuarta edad o de longevidad,
eliminación del "factor de ajuste" y modificar las restricciones que existen para acceder a la modalidad de
pensión por renta vitalicia.
Sobre el primer punto, la PBU se implementaría a partir de la edad promedio de expectativa de vida. Es decir, si en 2021 esta se sitúa en torno a los 85 años, esto se pagaría desde esa edad de forma garantizada y se actualizaría anualmente, recogiendo el cambio demográfico y el envejecimiento de la población.
El "factor de ajuste", que es una metodología de cálculo de las pensiones de retiro programado mediante el cual se "reserva" un porcentaje de dinero del ahorro de los jubilados para aminorar el riesgo de una baja de la pensión, se eliminaría por lo que las pensiones deberían subir.