Ricardo Gareca y Pablo Milad.
Agencias/Emol
Han sido días de mucha tensión para Ricardo Gareca. Todo indicaba que iba a dejar de ser el entrenador de la selección chilena por los malos resultados, sin embargo, seguirá al menos hasta la doble fecha de Clasificatorias de junio.
El "Tigre" estuvo reunido ayer por casi dos horas con el directorio de la ANFP en Quilín. Este sábado el DT volvió a Argentina y en el aeropuerto de Santiago conversó con la prensa.
"Me junté con el presidente Pablo Milad, con el secretario Jorge Yunge y con el gerente Marko (Biskupovic). Estuvimos intercambiando opiniones, querían saber cómo estábamos. Tras hablar, nos volvieron a llamar para ratificar la continuidad", afirmó el ex seleccionador de Perú.
Milad dijo que finiquitar a Gareca tendría un costo altísimo (1,5 millones de dólares aproximadamente). Pero el entrenador asegura que no es eso lo que lo mantiene en el cargo.
"Acostumbro a resolver el contrato de la mejor manera. No hay una presión económica, solo nuestro deseo de revertir la historia. Sabemos el malestar que hay, pero confiamos en nuestro equipo de trabajo y el jugador chileno", declaró.
"No hay un tema económico, para nada. Cuando en un lugar no me quieren, ya es una decisión de la dirigencia", agregó.
Por último, Gareca comentó las fuertes críticas que ha recibido tanto de hinchas como de personas del mundo del fútbol.
"Como futbolista atravesé momentos difíciles, también dirigí en lugares complicados. Me han insultado, pero viví procesos exitosos. Hace tiempo no me ocurría lo del otro día. Como es mi trabajo, se me hace algo habitual. Hay que aceptar la crítica cuando los resultados no se dan", cerró.