Diversos son los independientes que ya se han inscrito en el Servicio Electoral (Servel) con el fin de conseguir patrocinios de la ciudadanía (se necesitan 35 mil firmas), para así lograr llegar a la papeleta de las elecciones presidenciales en noviembre de este año.
Lo cierto, es que para postular solo se deben seguir algunos pasos. Se requiere, en primera instancia, la clave única, y luego, tras ingresar, se deben completar algunos ítems, como por ejemplo, el tipo de elección, correo electrónico, etc. En el caso de los comicios parlamentarios, se establecen criterios como "región" y "territorio".
Además, de acuerdo con lo señalado en el artículo 25 de la Constitución, para ser Presidente de Chile solo se necesita "tener la nacionalidad chilena de acuerdo con lo dispuesto en los números 1° o 2° del art. 10" de la Carta Magna; "tener treinta y cinco años de edad a la fecha de las Elecciones Generales de Presidente de la República; y "poseer las demás calidades necesarias para ser ciudadano con derecho a sufragio".
Así, y según consignó El Mercurio, está el caso de Eduardo Artés, quien busca llegar a la papeleta por tercera vez. En 2017, él quedó en séptimo lugar (de ocho), y en 2021 quedó último entre los siete postulantes.
También aparece Tomás Jocelyn-Holt, quien fue diputado democratacristiano entre 1994 y 2002. En 2013, reapareció cuando postuló a la Presidencia como independiente en una elección que mantiene el récord de llevar la mayor cantidad de postulantes. Jocelyn-Holt quedó en noveno lugar (el último puesto) y fue el menos votado, incluso, desde el regreso de la democracia.
Por otra parte, está el senador por Magallanes, Karim Bianchi, quien dijo al medio que "queremos, desde la génesis, desde que sea con firmas, con adhesión popular, el poder iniciar una candidatura que es independiente, lo cual me otorga a mí la libertad de poder trabajar lo que uno sueña, que es un país con mayor seguridad, con mayor crecimiento, más justo, más equitativo".
El Mercurio también mencionó a creadores de contenido en redes sociales que aspiran llegar al Palacio. Carlos Escaffi, es un ejemplo de ellos. Él es de Valparaíso, pero vive en Perú, donde tiene una agencia y se desempeña como docente universitario. En TikTok sube videos con sus propuestas y análisis de la contingencia.
Asimismo, muestra a Elizabeth Fredes, youtuber que publica su podcast "Café conexión", y Pedro Pool, quien es de Osorno y utiliza la misma plataforma para exponer su programa "Bajo la lupa".
De manera adicional, aparece Zita Pessagno (nacida en Perú pero con más de 40 años viviendo en Chile), quien es recordada entre los chilenos por sus apariciones en televisión hace décadas. Ella aclaró que "tengo el don de la videncia" y por eso fue en su momento a la televisión.
También está el caso de Osvaldo Ruiz, cuya historia se hizo conocida en el norte del país. Él es dueño de un local en Caldera denominado "La casa de la empanada" y tenía grandes motivaciones para ser Presidente (de acuerdo con lo que consignó en un comienzo el Diario de Atacama), pero ahora aseveró que "voy a bajar la candidatura por ahora (...) Está muy revolucionado este país todavía".
Por último, está el caso de Gustavo Serrano, quien por segunda vez intentará tener las firmas para llegar a la primera vuelta (antes lo hizo en 2021). "Soy una persona ciega y tengo un perro guía (...) soy una persona común y corriente, me desplazo en metro", advirtió el ingeniero informático y presidente de Fundalurp, y agregó que su candidatura nace porque ha concluido que hay una "desconexión de la clase política con la realidad".
Y, está Víctor Arce, periodista de política que dice que su motivación es que "en los trece años que he estado cubriendo política -tres mandatarios- me he dado cuenta de las falencias que cada uno ha tenido". Así, aseguró que "puedo hacer un cambio con los conocimientos con base en el Estado".
El presidente Boric también tuvo que juntar firmas
No es desconocido que algunos de los aspirantes deban juntar firmas. De hecho, y sin ir más lejos, el mismo presidente Gabriel Boric tuvo que hacerlo en 2021.
En ese entonces, era candidato de Convergencia Social y en un plazo de tres semanas debía reunir 25 mil nuevas militancias para validar su postulación a primarias. Lo logró, incluso, superando la meta, y agradeció a "todos los ciudadanos" por la "confianza".
En 2017, la actual carta del Partido Republicano, José Antonio Kast, tuvo que juntar firmas también. En mayo de ese año logró las 35 mil y anunció que lanzaría su candidatura. Un año antes había renunciado a su militancia en la UDI.
También en 2017, el exsenador Alejandro Guillier, tuvo que cumplir con la misma medida. Logró ser candidato e, incluso, pasó a segunda vuelta con Sebastián Piñera. En la primera vuelta Piñera obtuvo el 36,64% de los votos y Guillier el 22,70%. Ya en segunda, el primero resultó electo al alcanzar el 54,58% de los sufragios, frente al 45,42% del exparlamentario.
En 2009, quien de igual manera tuvo que reunir las firmas, fue Marco Enríquez-Ominami.