SANTIAGO.- El mexicano Luis Miguel es incansable, a la hora de tratarse de nuevas producciones, sonidos y ritmos. Tras su cuádruple disco de platino con "Amarte es un placer" (1999), el premiado cantante se lanza al mercado con "Vivo", placa que agrupa sus más recientes éxitos, aparte de dos temas inéditos:
Y y
La bikina.
De este modo, Luis Miguel deambula contra la corriente discográfica actual, algo disminuida en producciones y en que los autores se guardan sus temas por un buen tiempo, al grabar 13 canciones en vivo entre el 13 y 17 de abril, en Monterrey, durante una gira mundial -iniciada en España y que concluyó hace dos meses en Estados Unidos-.
Esta vez, el astro azteca rescata algunos singles que lo llevaron a captar al público juvenil y adulto, como
Tú sólo tú,
Quiero,
Suave,
Sol, arena y mar,
O tú o ninguna, entre otras.

Rescata, además, un medley del disco "Romances", su octava producción que marcó la incursión de Luis Miguel en la interpretación de boleros. El público podrá escuchar
No sé tú -el clásico de Armando Manzanero-,
La barca,
La puerta,
Inolvidable, por ejemplo.
Con "Vivo", el artista mexicano señala el debut también de un lanzamiento en múltiples formatos: CD, casette, video y DVD. Estos dos últimos serán presentados en el mercado el próximo 25 de octubre y contendrán 30 minutos extras de música e imágenes.
En el nuevo disco, el artista abunda en explotar los boleros, ritmo que le llevó a expandir su público objetivo. Por ello, no extraña que surjan temas como
El reloj,
Bésame mucho,
Contigo aprendí,
Por debajo de la mesa, entre otros más.
Las novedades de "Vivo" son las rancheras
Y, original de María de Jesús Báez, y
La bikina, de Rubén Fuentes, en que el intérprete deja abierta la puerta para que el 2001 sea el año de las rancheras, ritmo tradicional de su Patria. Este single ya se escucha en las parrillas programáticas de las radios y, en el clip promocional, se ve a Luis Miguel contundente y cómodo, junto a Mariachis 2000.
La otra gracia de este disco es que el propio cantante ofició de productor, alternando las grabaciones en los estudios Record Plant y el móvil Sheffield Plant, con cada detalle sonoro. Un buen trabajo en concierto, que entrega una atmósfera de intimidad y júbilo al son de boleros, pop y rancheras.