Muy "marginales" serán teóricamente los músicos que integran este quinteto (un proyecto surgido desde el histórico emplazamiento de Huechuraba), pero hasta construyeron un logo en busca de una "imagen corporativa" (habrá sido para ¿
marquetearse?). Se trata de un engendro que combina un saxofón alto con una trutruka. Como si fuera un escudo de armas. Y la llaman
saxotruka. Existe en la vida real y es parte del instrumental que utilizan en sus actuaciones y en éste, su debutante
La Pincoyazz.
Pocas veces habíamos sido testigos presenciales de tal ensalada surtida de música. La Pincoyazz es una banda que resultó de un millón de mezclas en las que posiblemente el único denominador común sea que los cinco músicos son chilenos. Al escuchar las creaciones, podemos decir que son superlativamente chilenos. "Falta plata pa’l pan" y "Foxtrot de La Pincoya" son sus manifiestos absolutos. Expresan la decepción de una mayoría de personas que ha quedado totalmente fuera del crecimiento económico. La primera canción dice:
…salta pa’l lao con tu sistema podrido / salta pa’l lao, tení la media cagada…. La segunda:
…dictadura empresarial / basada en nuestra ignorancia / edúcate por favor / odio este sistema cabrón…. Entre esas letras honestas y chilenísimas, hay rock and roll tipo Claudio Narea crudo e improvisación libre tipo Carlos Silva vuelto loco. Hay pop callejero tipo De Kiruza en verano y swing tipo Carmelo Bustos de frac. Hay banda de bronces tipo 3 x Luca Jazz Band arriba del orfeón y takiraris tipo Los Jaivas en ácido. Todo, con uno de los mejores sonidos de grabación en el estudio que podamos haber escuchado últimamente, donde se detecta con claridad cada uno de los elementos y colores. Incluso esas terroríficas conversaciones telefónicas sobre el final del álbum.
Si en algún momento los miembros de La Pincoyazz presentaron su proyecto como un ensamble de jazz ("yazz" con Y, no con J), es justo decir que no lo es tan directamente. Para escuchar jazz está el
Santiago stories, disco del tenorista David Pérez, por ejemplo. Este trabajo es mucho más amplio en mestizaje musical que las nomenclaturas del lenguaje jazzístico. Salvo porque tiene algunas estructuras de piezas con segmentos de presentación, improvisación y cierre, y por una buena dosis de solos bop del saxofonista Gustavo Cisterna, lo de La Pincoyazz va más allá del jazz. Es una puerta abierta para seguir avanzando en los terrenos de la música popular. La más popular de todas.
Íñigo Díaz
La Pincoyazz, "La Pincoyazz" (2004, Fondart)
1. Falta plata pa’l pan, 2. Rock & roll de la Vega Central, 3. Foxtrot de La Pincoya, 4. Yo vendo unos ojos negros, 5. Tarkeada de Socoroma, 6. Paseo dominical con mis hijos en el Zoo, 7. Memorias de un ritual, 8. Réquiem para un desaparecido, 9. Colibrí del puente
Personal: Nuvia Burgos (batería, quena, bongoes, tarka, saxo tenor, saxo alto, saxotruka, cuica, didgeridoo, flautín, timba y voz), Gustavo Cisterna (saxo alto, saxo tenor, djembé, timbal, mesa metálica, cencerro, güiro y voz), José Antonio Martínez (teclados y cencerros), Jorge W. González (guitarra), Felipe Moraga (bajo y contrabajo).
Músicos invitados: Sergio Tello (charango), Gino Guerra (batería), Juan Saavedra (trombón), Dionisio (voz).
Producción: Nuvia Burgos y Gustavo Cisterna. |