LONDRES.- Los comerciantes del pequeño pueblo galés de Crickhowell tramaron una rebelión para imitar las controvertidas tácticas contables de las multinacionales: dejar de pagar impuestos en el Reino Unido
y comenzar a tributar en paraísos fiscales.
Pretenden explotar una brecha legal similar a la que permitió a Amazon pagar el año pasado 11,9 millones de libras en impuestos en el Reino Unido (US$ 17,9 millones), a pesar de haber registrado ventas de compradores británicos por valor de 5.300 millones de libras (US$ 7.972 millones) a través de su filial en Luxemburgo.
Cansados de lo que consideran un agravio para sus negocios, el grupo de tenderos galeses, que incluye a los dueños de la cafetería local, la librería, la óptica y la panadería del pueblo, han advertido a la Hacienda británica de que piensan aprovechar esos mismos mecanismos de ingeniería fiscal.
Gran parte de los empresarios de la localidad se han unido para diseñar un plan contable que saque partido de acuerdos extraterritoriales para declarar sus ganancias en países con legislaciones tributarias más laxas.
El enfado de los comerciantes galeses llega tras meses de polémica en el Reino Unido por las prácticas financieras de compañías como Facebook, que abonó 4.327 libras (US$ 6.508) a las arcas británicas en 2014 por impuestos de sociedades, aunque ingresó unos 100 millones de libras (US$ 150 millones) en el ejercicio.
Las multinacionales explotan métodos contables perfectamente legales pero contra los que el ministro británico de Economía, George Osborne, ya ha anunciado medidas.
Según las cifras que publicó en octubre el Gobierno del Reino Unido, la brecha entre los impuestos que recauda el Estado y los que debería recaudar si se atendiera estrictamente a los beneficios de las empresas ascendió en el último ejercicio a 34.000 millones de libras (US$ 51.142 millones).
Los comerciantes de Crickhowell hablan de su plan como una medida de presión para que el Ejecutivo tome medidas más agresivas contra las grandes compañías, y amenazan con divulgar los detalles de su método financiero para que otras agrupaciones de empresarios puedan eludir igualmente los impuestos británicos.
Los comerciantes ya han puesto sobre aviso de sus planes a las autoridades fiscales británicas, que han emitido un comunicado para salir al paso de la situación.
La Hacienda del Reino Unido "hace cumplir las leyes tributarias con justicia en todas partes, sin importar el tamaño o la estructura de cada empresa", señala una nota del organismo.
"Siempre estamos dispuestos a dar consejo y apoyo a los contribuyentes que quieren cumplir las normas. El Gobierno defiende claramente que las multinacionales deben pagar su parte equitativa en impuestos, por lo que ha aprobado nuevas leyes para evitar que desvíen sus beneficios", subrayan las autoridades británicas.