LISBOA.- Un equipo de técnicos de la troika comenzará mañana en Lisboa una nueva visita a Portugal con el propósito de analizar las últimas medidas de austeridad anunciadas por el Gobierno conservador luso.
El ministerio de Finanzas de Portugal informó hoy de que los miembros de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunirán con el Ejecutivo portugués para estudiar los ajustes más recientes, divulgados el pasado viernes.
El primer ministro Pedro Passos Coelho anunció el viernes, en una declaración televisada al país, una batería de medidas ya anticipadas a grandes rasgos en abril con las que pretende lograr un ahorro de 4.800 millones de euros en el gasto público entre 2013 y 2015.
Passos Coelho propone eliminar 30.000 funcionarios -cerca de un 5% del total-, aumentar la edad de jubilación de los 65 a los 66 años y alargar la jornada laboral de los trabajadores públicos de 35 a 40 horas semanales, ajustes que necesitan ahora del visto bueno de la troika.
Algunas de estas medidas se dirigen a compensar el fallo del Tribunal Constitucional que anuló en abril varios recortes incluidos en los Presupuestos de 2013, mientras que otras forman parte de la reforma del Estado comprometida por Portugal en el rescate financiero que le concedieron la UE y el FMI.
El primer ministro luso también anunció, para garantizar la sostenibilidad de las cuentas públicas, la creación de un nuevo impuesto sobre las pensiones.
Passos Coelho señaló que todas esas medidas están abiertas al "dialogo" con la oposición, sindicatos y empresarios, pero prácticamente todos se mostraron contrarios ya a su aplicación.
También el gravamen a las pensiones rechazado ayer, de manera tajante, por los democristianos del CDS-PP, que forman parte de la coalición que gobierna desde junio de 2011.