La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, abordó este viernes la decisión de Estados Unidos de aplicar una sobretasa arancelaria de 12,5% a una parte de las exportaciones chilenas y sostuvo que el Gobierno esperaba una medida de este tipo, debido al próximo vencimiento del gravamen transitorio de 10% impuesto por Washington.
Para mantener su política comercial proteccionista, la administración estadounidense abrió una investigación bajo la sección 301 de su Ley de Comercio contra cerca de 60 economías, a las que acusó de no prohibir ni fiscalizar eficazmente la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
Como resultado,
Estados Unidos estableció una tasa de 12,5% para Chile y otras 43 economías, mientras que otros 17 países quedaron afectos a un arancel de 10%.
"Lo veíamos venir, porque hoy día se terminaba el 10% que tenían todos los países de acuerdo a otra sección. Entonces, a partir del sábado nos quedábamos todos sin aranceles", señaló la autoridad en entrevista con T13 Radio.
Estévez fue enfática en señalar que la medida forma parte de una estrategia comercial de alcance global impulsada por la administración de Donald Trump y no corresponde a una acción dirigida específicamente contra Chile.
"Es una decisión de política comercial estadounidense de tener aranceles a sus socios comerciales y esto comenzó en el Liberation Day, en ese famoso 3 de abril. Esto es una continuidad de su política arancelaria. No es contra Chile", sostuvo.
La subsecretaria agregó que el nuevo gravamen se aplicó tras la investigación realizada bajo la sección 301 de la Ley de Comercio estadounidense, que examinó los mecanismos utilizados por 60 economías para impedir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso.
"Investigaron a 60 países, todos socios comerciales con TLC, algunos sin TLC, pero esos 60 países representan el 99% de los países que hacen comercio en Estados Unidos", afirmó.
La razón
Estévez explicó que "Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, un marco robusto y un firme compromiso con la prevención del trabajo forzoso y su erradicación, pero estaban evaluando si los países tenían una ley para prohibir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso y Chile no tiene una ley", indicó.
"Esperábamos entre un 10% y un 12,5%, pero cuando salió primero la recomendación de la USTR, Chile ya estaba en el 12,5%, porque no tenía una ley", dijo.
La autoridad destacó que el gravamen no alcanzará a todos los productos nacionales enviados al mercado estadounidense. De aproximadamente 1.500 bienes exportados por Chile, un 53,5% quedó excluido y continuará ingresando con arancel cero.
"Son aproximadamente 1.500 productos que exportamos a Estados Unidos, de los cuales 53,5% quedaron fuera. O sea, siguen entrando con cero", explicó.
Entre los productos exentos mencionó los cátodos de cobre refinado, la plata, las naranjas, el carbonato de litio y los kiwis.
Estévez sostuvo que Estados Unidos dejó fuera de la sobretasa principalmente a aquellos bienes que no produce o que fabrica en volúmenes insuficientes. "Los productos que no producen o que producen en muy baja cantidad pueden quedar exentos de arancel", señaló.
Negociación
Tras la aplicación del 12,5%, el principal paso del Gobierno será negociar bilateralmente con Washington para trasladar más productos chilenos hacia el listado de bienes exentos.
"Estamos negociando bilateralmente con Estados Unidos para pasar nuestros productos que están afectos a la sobretasa, salmón, uva, arándanos, vinos, carnes de ave, sal y frutas frescas, entre otros."
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez
"Estamos negociando bilateralmente con Estados Unidos para pasar nuestros productos que están afectos a la sobretasa, salmón, uva, arándanos, vinos, carnes de ave, sal y frutas frescas, entre otros, a la otra lista, que es el anexo A, que son los excluidos", explicó.
El acercamiento comenzó después de las reuniones sostenidas por el canciller con autoridades estadounidenses. De acuerdo con Estévez, el viernes pasado la Subrei recibió una comunicación de la USTR solicitando una lista de productos que Chile considera prioritarios.
"El día lunes nos dijeron: 'Mándenos esta lista de productos'. Esto es producto de la visita y de la muy buena relación que tenemos con Estados Unidos", señaló.
"Estuvimos todo el fin de semana trabajando, porque había que mandar producto por producto, el impacto económico que tiene en Estados Unidos y también por qué pensábamos que no iba a tener un impacto para Estados Unidos", relató.
Como ejemplo, destacó que el salmón chileno no compite directamente con el producido en Alaska y que gran parte de las frutas nacionales ingresa al mercado estadounidense durante la temporada invernal del hemisferio norte.
"Ellos no producen nuestro salmón. Las frutas las tenemos en contraestación. Ellos gozan de nuestros arándanos cuando están en invierno, por ejemplo", afirmó.
Sobre las posibilidades de éxito, la subsecretaria evitó anticipar si el resultado "va a ser exitoso o no, bueno, eso lo dirá la negociación. Ahora no lo puedo decir. Pero sí estamos negociando para sacar esos productos".
Diversificación de mercados
El segundo eje de la estrategia será profundizar la apertura de nuevos mercados para reducir la dependencia de destinos específicos.
"Segundo, diversificar. Lo hemos hablado bastante", sostuvo Estévez, destacando el cierre de las negociaciones para un acuerdo comercial con Filipinas, país de más de 120 millones de habitantes.
También mencionó las conversaciones con India y Marruecos, además del crecimiento del comercio con los integrantes del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico.
"El CPTPP, que algunos tenían dudas respecto a si era bueno para Chile, en tres años se convirtió en nuestro tercer socio comercial como bloque", aseguró.
Chile no puede responder con aranceles recíprocos
La subsecretaria descartó que Chile responda a la decisión estadounidense mediante la aplicación de gravámenes equivalentes a productos provenientes de ese país.
Aunque mencionó que Brasil ha anunciado medidas de reciprocidad, explicó que el ordenamiento jurídico chileno no entrega al Ejecutivo una herramienta para imponer unilateralmente nuevos aranceles como represalia comercial. "Como arma de negociación, sobre todo cuando estás negociando algo muy importante, yo no lo haría", afirmó.
"Nuestro sistema legal no dispone de mecanismos para establecer aranceles en respuesta a estas medidas. Para eso deberíamos presentar un proyecto de ley".