El Banco Central puso cifras al impacto que espera de la Ley de Reconstrucción -o megarreforma- sobre la economía chilena.
En su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, el instituto emisor estima que la norma, que prontamente será promulgada, aportaría alrededor de 0,5 puntos porcentuales de mayor crecimiento anual en 2027 y 2028, principalmente a través de un impulso a la inversión privada.
La estimación aparece en un escenario marcado por un fuerte deterioro de las perspectivas para este año. El Banco Central redujo desde un rango de 1%-1,75% a 0,25%-0,75% su proyección de expansión del PIB para 2026, debido a la menor demanda interna, los efectos de las condiciones climáticas adversas y una menor producción minera.
Sin embargo, el panorama cambia a partir de 2027. El escenario central del IPoM incorpora la aprobación de la Ley de Reconstrucción y supone que su implementación "proveería un estímulo relevante a la inversión a partir del próximo año".
Según el organismo, este mayor gasto en inversión también favorecería el mercado laboral y la confianza, dando posteriormente mayor respaldo al consumo privado.
Con ese impulso, el Banco Central proyecta que la economía crecerá entre 2% y 3% en 2027, rango que mantiene respecto del informe de junio. Para 2028, en cambio, elevó su estimación desde 1,75%-2,75% hasta 2,25%-3,25%, dejando nuevamente abierta la posibilidad de una expansión superior al 3%.
Inversión toma protagonismo
El principal canal mediante el cual la ley tendría efectos sobre la actividad sería la formación bruta de capital fijo (FBCF). El Banco Central proyecta que este componente de la demanda crecerá 8,1% en 2027 y 7,1% en 2028, muy por encima de las estimaciones que había entregado en junio, de 5% y 3,2%, respectivamente.
El organismo señaló que la inversión se ha visto debilitada durante este año por la situación del sector inmobiliario, el término de grandes iniciativas y la postergación de proyectos. A ello se sumó una caída significativa del gasto en inversión pública durante el primer semestre.
Pese a ese desempeño de corto plazo, las perspectivas para los próximos años son más favorables. El último catastro de la Corporación de Bienes de Capital elevó en 15% los montos de inversión previstos para el bienio 2027-2028, en un escenario en que también ha mejorado el precio del cobre y sus perspectivas de mediano plazo.
El IPoM recoge además que algunas empresas habrían aplazado proyectos durante el segundo trimestre a la espera de la aprobación de la Ley de Reconstrucción. Con su entrada en vigor, el Banco Central espera que parte de esas decisiones de inversión comiencen a materializarse.
El consumo también recuperaría fuerza
El impulso no quedaría limitado a la inversión. El escenario central contempla que una recuperación de la actividad se traduzca progresivamente en mejores condiciones del mercado laboral y en una mejora de las expectativas de los hogares, favoreciendo el consumo privado.
Así, el Banco Central proyecta un crecimiento del consumo de 2,1% en 2027 y 2,7% en 2028, por encima de las estimaciones de junio, que apuntaban a expansiones de 2% y 2,2%.
El organismo advierte, eso sí, que el efecto final de la Ley de Reconstrucción dependerá de su proceso de implementación. "Su proceso de implementación podría llevar a un impulso macroeconómico distinto del previsto", señala el informe.
Con todo, el Banco Central espera que durante los próximos años se disipen los factores de oferta que han golpeado a la economía durante 2026 y que no se produzcan nuevas disrupciones climáticas significativas. En ese escenario, la Ley de Reconstrucción se convierte en uno de los elementos que explican el mayor dinamismo previsto para la actividad hacia 2027 y, especialmente, 2028.