El dólar cerró con una caída de $4,7 en el mercado cambiario local, alejándose de los máximos registrados durante la jornada y ubicándose nuevamente bajo los $955.
El billete verde terminó sus operaciones más líquidas en $953,2 vendedor y $952,9 comprador, luego de iniciar la sesión en torno a los $958.
La jornada estuvo marcada por movimientos contrapuestos en los principales factores que inciden sobre el tipo de cambio. Mientras el cobre recuperó terreno y llegó a US$6,42 por libra, el dólar internacional mantuvo su fortaleza y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años continuaron sobre el 5%.
"Parte del movimiento responde a la recuperación del cobre hacia US$6,42 por libra", explicó Lucas Santillán, analista de mercados de Capitaria, quien agregó que "el escenario externo continúa entregando soporte al dólar".
A ello se sumó el petróleo, con el WTI manteniéndose cerca de los US$100 por barril debido a las tensiones en Medio Oriente y las restricciones de oferta. Según Santillán, un crudo elevado podría aumentar las presiones inflacionarias en Estados Unidos y favorecer una política monetaria más restrictiva.
En esa línea, Juan Ortiz, Senior Account Manager de la app de inversiones XTB, señaló que "el fuerte incremento del petróleo ha elevado las preocupaciones inflacionarias a nivel global", mientras que la mayor tensión geopolítica ha fortalecido al dólar como activo de refugio.
Con todo, el principal foco para el mercado estará puesto en la decisión de la Reserva Federal de este miércoles. Aunque el mercado ya incorpora ampliamente un recorte de 25 puntos base, los analistas apuntan a que la clave estará en el tono de la comunicación y las señales sobre los próximos movimientos de tasas.
"Más que la propia decisión, el foco estará en las declaraciones de su presidente, Kevin Warsh", sostuvo Ortiz.
Para Santillán, un mensaje restrictivo podría llevar nuevamente al dólar hacia los $965, mientras que una señal de pausa abriría espacio para una corrección hacia los $940. Ortiz, en tanto, estima que un tono más moderado podría permitir que el tipo de cambio rompa a la baja la zona de los $950, especialmente si el cobre continúa avanzando.