Un estudio reciente realizado por Clapes UC buscó responder qué pasaría si la participación femenina aumenta. Al utilizar datos previos a la pandemia, estimó que las mujeres entre 15 y 64 años tenían una tasa de inclusión laboral de 58%. Esto representa una brecha de 7,1 puntos porcentuales con el nivel OCDE. Para el caso de mujeres entre 15 y más, la brecha de participación se acota y llega a 3,9 puntos. A partir de esto, la investigación determinó que, por cada punto de aumento de la participación laboral femenina, se generaría la creación de 79 mil empleos, de manera que cerrar la brecha con la OCDE implicaría crear entre 307 mil y 558 mil puestos de trabajo. El efecto de este aumento del PIB puede ser de carácter permanente, en la medida que suba la participación laboral femenina con la crisis, más el cierre de la brecha con el promedio de países de la OCDE, aportaría al PIB entre US$23 mil y US$27 mil millones.