"El reciente aumento de la población penal se hace patente más aún en el aumento de reclusos por penal disponible para su supervisión. Si bien la población penal ha aumentado un 14% -entre enero de 2019 y marzo de 2024- y la fuerza laboral en tareas de supervisión se ha mantenido estable, el número de reclusos por guardia ha crecido un 22,6% cuando consideramos el también creciente aumento de licencias". Con esas palabras, el presidente ejecutivo de Espacio Público, Patricio Domínguez, explica parte de las conclusiones a las que llegó el informe elaborado junto al director de la entidad, Mauricio Duce, y el investigador Raúl Fugellie, donde analizan el sistema penitenciario chileno, respecto del cual incluyen la pregunta: "¿Un enfermo que se deteriora?". Entre los principales resultados se encuentra el haber constatado que el aumento reciente de la población penal "no ha estado acompañado de una respuesta acorde desde el punto de vista de la oferta penitenciaria, entendida en un sentido amplio (custodia, adecuada segregación, seguridad y reinserción)".