MIGRACIONES EN AMÉRICA LATINA – Brasil

El intenso flujo migratorio también trae preocupaciones al gobierno brasileño. Hay relatos permanentes de casos de explotación de la mano de obra de inmigrantes en las principales capitales brasileñas. En particular, de bolivianos que trabajan hasta 17 horas por día en confecciones de pequeño y mediano porte en Sao Paulo. Muchas veces sin salarios. La jornada no es pagada con salarios, sólo con refugio y comida. Según el gobierno brasileño, cerca de 40 mil bolivianos tuvieron su situación regularizada en los últimos años en un intento de mejorar su calidad de vida.

“La explotación se da mucho en función de la situación migratoria irregular. Sin documentos, el inmigrante tiene miedo de que su patrono lo denuncie a la Policía Federal y se hace presa fácil. Sabemos que aún hay muchos problemas”,  dice Paulo Sérgio de Almeida.

Hoy, cerca de 820 mil extranjeros viven legalmente en Brasil, según datos de la Policía Federal. Pero sumando a aquellos sin documentos se estima que ese número pase de un millón. Según el último censo brasileño hecho en 2000, los portugueses eran la mayor población de extranjeros en Brasil (176 mil personas), seguidos de japoneses (52 mil), italianos (44 mil) y españoles (36 mil). Pero, desde entonces, la población de suramericanos creció substancialmente.

Por otro lado, hay señales evidentes  de que Estados Unidos — principal destino de los brasileños en el exterior — ya no es considerado como el dorado de otrora. Aunque no hay números oficiales, se sabe que la devaluación del dólar y el desabastecimiento de la economía norteamericana están aumentando año tras año el número de regresos de aquel país.

Una evidencia de eso es la  reducción de las remesas de dinero hechas por brasileños que viven en Estados Unidos. Un valor, que al inicio de la década era por encima de US$ 2 mil millones, no pasó en 2007 de US$ 1,4 mil millones. Aún así, los Estados Unidos aún son hogar de más de 1,2 millones de brasileños según estimados oficiales. Japón aparece en segundo lugar. De allá fueron remitidos US$ 647 millones.