MIGRACIONES EN AMÉRICA LATINA – PUERTO RICO

Pablo Alicea, un ex jugador de la selección nacional de baloncesto que representó a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), decidió en 2007 probar suerte a Baltimore.

Con 11 años de carrera policial en Puerto Rico,  Alicea vio en Baltimore una oportunidad dorada. "Ofrecieron mejores beneficios, casi el doble del salario que tenía en Puerto Rico y la posibilidad de retirarme tras otros 10 años de trabajo, pagando, con mi dinero de (jubilación) de la Isla, los primeros 10 años. Estoy muy satisfecho", dijo Alicea.
                         
Vilma Quintana, quien desde 1987 se había mudado permanentemente a Estados Unidos y entonces vivía en Houston (Texas), fue de vacaciones a Disney World, en Orlando, con su familia en 1992. "Nos perdimos desde el aeropuerto, vimos las áreas latinas y decidimos que queríamos quedarnos. Conseguí trabajo esa misma semana", dijo Quintana, ahora vicepresidenta de las Alianzas Comunitarias de la Cámara de Comercio Regional de Orlando.
                         
Falcón considera que la presión en contra de la inmigración ilegal comienza también a alentar a patronos estadounidenses, necesitados de mano de obra, a pensar en Puerto Rico.

Inmigrantes con ciudadanía

                      
Los boricuas que vienen a Estados Unidos, como otras minorías, han estado sujetos a discriminación.  Pero, también se enfrenta al desconocimiento sobre la realidad de Puerto Rico.
                           
Pese a ser ciudadanos estadounidenses, muchos se han quejado de que al reclamar servicios se les solicitan documentos, como el pasaporte, o no se les reconoce la validez de cheques o licencias de conducir con origen en la Isla. "Todavía se nos ve como 'ciudadanos extranjeros'", dijo Falcón, al destacar que por haber nacido Puerto Rico, considera que la